He notado una cierta tendencia en las ciencias que yo denominaría como “progresismo científico”, que tiene base en la falacia de que todo aquello que se plantea como nuevo resulta ser cierto por su cualidad de novedad; esta falacia seria el argumento ad novitatem, el progreso por el progreso.
El CI (IQ) por ejemplo, ya de una tradición centenaria, en este sentido, busco “progresar” por medio de los conceptos de las inteligencias múltiples Gardnerianas; más que por un fundamento basado en la evidencia científica, sostenida por esta motivación de revolucionar las ciencias y hacerlas progresar y por una tendencia política que busca compensar la noción de que algunos no estamos tan agraciados en el aspecto intelectual, y no podríamos realizarnos académicamente o laboralmente, etc. Esta ultima es una de las malas noticias científicas que los psicólogos nos dan, pero de vital relevancia, y que efectivamente han hecho mella en algunos supremacistas y elitistas de principios del siglo pasado, más de la corriente eugenésica (cuyos argumentos exagerados han sido demostrados con poca base empírica. Eysenck, 1971), afectando al gremio y al estudio del intelecto y el aprendizaje.
Con esto, se han terminado por erguir muchos mitos como las ya mencionadas inteligencias múltiples, o los distintos "estilos de aprendizaje". Ya la literatura científica nos dice que los distintos estilos de aprendizaje no cuentan con suficiente evidencia y cito:
“Finalmente, casi todos los estudios que reportan evidencia de estilos de aprendizaje fallan en satisfacer todos los criterios clave para la validez científica” (Kirschner en 'Dejemos de propagar el mito de los estilos de aprendizaje', 2016)."
Ó,
“…hay algunos conceptos en educación de los cuales hay abundante evidencia que muestra que no son efectivos. Uno de estos son Los Estilos de Aprendizaje, como la clasificación “VAK”, que clasifica individuos tanto como aprendices ‘visuales, auditivos, o kinestesicos’. (Geake, 2008). Otras clasificaciones incluyen aquellas hechas por Kolb, Felder y Honey y Mumford; en total hay más de 70 sistemas de clasificación (Coffield et al., 2004).”
Newton P. M (2015), nos enumera algunos puntos por los que llega incluso a considerar los estilos de aprendizaje como dañinos en la enseñanza:
- Los aprendices pueden escoger no perseguir temas que ellos perciben como dominados por un estilo de aprendizaje diferente (ejem. Música).
- Pueden desarrollar un falso sentido de confianza en sus habilidades para dominar temas que ellos perciben como correspondientes con su estilo
- Puede provocar que se detracten del uso de técnicas que están demostradas como efectivas.
Geake, J. (2008). Neuromythologies in education. Educ. Res. 50, 123–133. doi: 10.1080/00131880802082518
Coffield, F., Moseley, D., Hall, E., and Ecclestone, K. (2004). Learning Styles and Pedagogy in Post 16 Learning: A Systematic and Critical Review. London: Learning and Skills Research Centre.
Kirschner, P. A. (2017). Stop propagating the learning styles myth. Computers & Education, 106, 166–171. https://doi.org/10.1016/j.compedu.2016.12.006
Newton P. M. (2015) The Learning Styles Myth is Thriving in Higher Education. Front. Psychol. 6:1908. doi: 10.3389/fpsyg.2015.01908
Eysenck, H. J. (1971). The IQ argument: Race, intelligence and education. Library Press.

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